domingo, 9 de agosto de 2015

LA CARRETERA


AUTOR: Cormac McCarthy
EDITORIAL: Debolsillo
Nº DE PÁGINAS: 216
ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda
PRECIO: 7,95 













Al atravesar la carretera nos adentramos en un nuevo mundo, un mundo teñido de escalas de grises y envuelto en cenizas, en el que la humanidad y la civilización han sido arrasadas y las cosas por lo tanto han perdido sus matices; los principios, los valores, la bondad...todo ello queda reducido a una simple norma: están los buenos y lo malos, ¿y cómo los distinguiremos, os preguntareis?, muy sencillo: los buenos son aquellos que llevan el fuego.

En nuestra andadura por la carretera acompañaremos a un padre y a un hijo, (cuyos nombres nunca llegamos a conocer), vagando a través de un yermo eterno hacia el sur, en busca de un clima más benevolente. La novela carece de preámbulos, no nos sitúa en los acontecimientos, no conocemos las razones que han llevado al mundo a ese estado apocalíptico sino que nos deja caer en una tierra devastada,en la que apenas existen ya supervivientes. Aunque McCarthy disemina pistas aquí y allá a lo largo de la lectura ,apuntando hacia alguna suerte de catástrofe nuclear.


Los recuerdos de un mundo que ya no existe llegan al hombre en forma de flashbacks, sueños y pesadillas le atormentan con visiones de lo que era y ya no es, sin embargo al niño esas visiones le llegan por medio de las palabras de su padre, ya que para él nunca hubo más mundo que el que está frente a sus ojos: un mundo de cenizas, un mundo gris. 

Cormac MacCarthy nos ofrece en la carretera el contraespectáculo de un mundo en declive, salpicado por efímeros instantes de esperanza, en el que lo único que puedes hacer es sobrevivir, ¿y hasta dónde estamos dispuestos a llegar para hacerlo?, algunos recurren a una barbarie inhumana, en la que lo más desasosegante es lo que el autor deja a la imaginación del lector en algunos pasajes. Y en contraste a todo ello nos encontramos con la bondad innata de un niño que no conoce más que la árida tierra que se extiende ante sus ojos, y en el que el significado de la palabra milagro es lograr mantenerse con vida un día más, una hora más... Y el amor de un padre cuyo hijo es su áncora, por el que estaría dispuesto a rebasar todos los límites con tal de protegerlo.

La fragilidad de todo por fin revelada. Viejos y preocupantes problemas desintegrados en la nada y la noche. El último ejemplo de una cosa pone punto final a la clase. Apaga la luz y se va. Mira a tu alrededor. <<Siempre>> es mucho tiempo. Pero el chico sabía lo que él sabía. Que siempre es un abrir y cerrar de ojos.

La carretera es un relato feroz, descarnado y oscuro. En el que predomina un lenguaje sobrio, parco en palabras que acompaña a ese paraje inhóspito y silencioso.
Los diálogos se reducen en muchas ocasiones a monosílabos, frases cortas pero directas y contundentes, no hay abundantes descripciones pero logra ser profunda e intensa. Pese a la aparente sencillez de su prosa y su trama McCarthy consigue mantenernos pegados a las páginas de su novela, expectantes por conocer lo que nos deparará el siguiente 
tramo de carretera y así avanzamos angustiados, preguntándonos si merece la pena seguir viviendo logramos dar un paso más ateridos de frío y muertos de hambre, atemorizados por la posibilidad de ser atrapados por los "malos", o pensando en que haremos cuando las escasas provisiones de las que disponemos lleguen a su fin, sin saber si llegaremos al sur o sí el vínculo de amor entre el padre y su hijo será suficiente para mantenerlos con vida...así con una tensión que no decae en ningún momento llegareis al final de un libro del que uno no se sobrepone  sino que sobrevive.

Ten presente que las cosas que te metes en la cabeza están ahí para siempre, dijo. Quizá deberías pensar en eso.
Algunas cosas las olvidas, ¿no?
Sí. Olvidas lo que quieres recordar y recuerdas lo que quieres olvidar.

∞+++

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