martes, 6 de diciembre de 2016

ENLAZADOS

AUTOR: Rainbow Rowell
EDITORIAL: Alfaguara
ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda
Nº DE PÁGINAS: 456
















Siempre hemos escuchado eso del amor a primera vista. Un primer vistazo, las miradas se encuentran y las flechas de Cupido te  atraviesan sin piedad ni contemplaciones, ¡ya está!, una sola mirada ha bastado para que caigas víctima del amor, te has enamorado a primera vista, ha sido algo inevitable. Sin embargo a Lincoln no le ha pasado eso, al menos no en el orden preestablecido, él se ha enamorado de Beth antes del primer vistazo, antes incluso de verla, de conocerla. Es lógico que al igual que Lincoln os preguntéis: ¿existe el amor antes de eso?

Lincoln se ha atascado en el pasado, desde la universidad, desde Sam su exnovia, su vida se ha quedado en punto muerto y no ha sido capaz de cambiar de marcha, sigue viviendo en casa de su madre, sin expectativas sin saber lo que quiere ni hacia donde se dirige, desempeñando un trabajo que no le gusta y que le incómoda a más no poder.

El Courier  debía de ser el último periódico que quedaba en toda Norteamérica en subirse al carro de la era digital, en un acceso de locura había decidido instalar Internet para el uso de sus empleados y a tal efecto anunció una vacante ofreciendo un puesto como encargado de seguridad informática que más tarde ocuparía Lincoln. Lo que pasa es que eso de seguridad informática resulta ser un término de lo más ambiguo cuando hablamos de un periódico desconfiado y rezagado en cuestiones tecnológicas y más aún teniendo en cuenta que el cambio de milenio y por tanto el apocalipsis se encuentran a la vuelta de la esquina. En opinión de la dirección del Courier, Internet era poco menos que Satán. 

Imaginaos una sala de redacción llena de periodistas, ¿cómo vais a saber si en realidad están trabajando o haciendo el nuevo test del cosmopolitan? Ahí es donde Lincoln actuaba, revisando el correo interno de los trabajadores detectando las palabras de "alarma" y vigilando que "en el trabajo se hablara de trabajo". Para alguien tan honesto como Lincoln el trabajo en sí constituía una tortura, a pesar de que todos estaban al corriente de que los correos internos eran revisados, se sentía un fisgón, un espía, un soplón...le incomodaba sobremanera. Pero si cumpliera con su trabajo a rajatabla hacía ya meses que debía de haberles mandado una amonestación a Beth y a Jennifer, pero ya era demasiado tarde, había dejado pasar mucho tiempo...el problema era que Beth y Jennifer le caían bien, muy bien, le gustaba la mordacidad de sus conversaciones, como se tomaban el pelo la una a la otra y como se cuidaban entre sí. Cuando quiso darse cuenta ya se había enamorado de Beth.

<<Beth a Jennifer>> No puedo. Esta noche voy a ver Eyes Wide Shut, por fin.
<<Jennifer a Beth>> Puaj. No me gusta Tom Cruise.
<<Beth a Jennifer>> A mí tampoco, pero sus películas me suelen gustar.
<<Jennifer a Beth>> A mí también...Oye, a lo mejor sí que me gusta Tom Cruise. Pero detesto tener la sensación de que debo encontrarlo atractivo. A mí no me lo parece.
<<Beth a Jennifer>> Ni a nadie. Es una mentira perpetuada por los medios de comunicación de Norteamérica. Tom Cruise y Julia Roberts.
<<Jennifer a Beth>> ¿A los hombres no les gusta Julia Roberts?
<<Beth a Jennifer>> No. Sus dientes les asustan.

Aunque Beth ya tuviera novio, un novio músico que toca la guitarra en un grupo de rock y que cumple a la perfección con el cliché: guapísimo, indiferente, bohemio, actúa como sí nada, (incluso a veces la misma Beth), le importara a excepción de la música. Jennifer le cae genial a pesar de su aprensión y sus paranoias con "las presencias en su útero". Pero de Beth está enamorado...

Rainbow Rowell lo ha vuelto a hacer. Sí segundas oportunidades no me había convencido del todo, enlazados me ha vuelto a reconciliar con ella. Y es que este libro es Rainbow Rowell en estado puro: diálogos brillantes, (sobre todo los que se intercambian entre Beth y Jennifer), cargados de frescura, humor ácido y mordacidad. Personajes adorables, a los que no cuesta tomar cariño y una historia que nos habla de tomar el mando de nuestra vida: pisar el embrague quitar el punto muerto y meter una marcha.  Lo más cautivador de Rowell es que a medida que avanzamos en la lectura tenemos la sensación de estar ante el televisor viendo una sitcom de las buenas, de esas con las que ríes a carcajadas a causa de los extraordinarios diálogos que contienen, de esas llenas de ternura, de esas con personajes veraces con los que no cuesta identificarse y de esas con las que además de pasar horas de entretenimiento y diversión también reflexionas. Siempre es un verdadero placer leer a la Rowell y poder constatar que la literatura juvenil es literatura de calidad.

Hay momentos en los que no te puedes creer que algo maravilloso  esté ocurriendo. Hay otros en los que la consciencia de que está pasando algo increíble te inunda, completamente. Lincoln se sintió como su hubiera hundido la cabeza en una pila llena de Peta Zetas para abrir el grifo después.

No hay comentarios:

Publicar un comentario